Cómo fertilizar habas: fósforo, potasio y poco nitrógeno
- 24 Sep, 2026
Las habas se abonan una sola vez, antes de sembrar: con 1–2 kg/m² de compost maduro o, en su lugar, con 30–40 g/m² de un abono bajo en nitrógeno y rico en fósforo y potasio, del tipo 8-24-16. Durante el cultivo no hacen falta coberteras, porque la planta fija nitrógeno del aire. Abonar de más no adelanta la cosecha: da plantas altas y blandas, más pulgón negro y más caída de flor.
Lo que pide el haba
Como el guisante, el haba es una leguminosa que vive asociada a bacterias fijadoras en sus raíces. Pero es una planta más grande, de ciclo más largo (de 4 a 6 meses en las siembras de otoño) y con raíces más profundas, capaces de explorar suelos arcillosos y calizos donde otras hortalizas sufren.
Sus necesidades reales:
- Fósforo: para el arraigo en invierno y la formación de nódulos.
- Potasio: para la floración, el llenado del grano y la resistencia al frío y a las enfermedades de la hoja.
- Calcio: casi siempre presente en los suelos calizos de gran parte de España.
- Nitrógeno: solo una pequeña cantidad al principio, en suelos fríos, mientras se forman los nódulos.
Calendario de abonado
| Momento | Qué hacer |
|---|---|
| 2–4 semanas antes de sembrar | Compost maduro (1–2 kg/m²) o abono de fondo bajo en nitrógeno (30–40 g/m²) |
| Siembra: octubre-diciembre en zonas templadas, febrero-marzo en las frías | Nada en el surco |
| Invierno | Nada; la planta crece despacio mientras se forman los nódulos |
| Floración, a finales de invierno o en primavera | Solo en suelos pobres o arenosos: algo de potasio |
| Tras la cosecha | Cortar las plantas a ras de suelo y dejar las raíces |
Las fechas de siembra cambian mucho con el clima: en la costa se siembran en otoño y se cosechan desde febrero; en las zonas frías de la meseta se espera a finales de invierno. Lo tienes detallado en cuándo plantar habas.
Qué abono elegir
Compost o estiércol muy maduro. Es la opción más sencilla. Aporta un poco de todo, mejora la estructura del suelo y libera los nutrientes despacio, al ritmo lento del invierno. No uses estiércol fresco: en suelos fríos y húmedos favorece que la semilla se pudra.
Abono mineral de fondo. Si el suelo es pobre y prefieres un granulado, busca fórmulas con poco nitrógeno y mucho fósforo, como el fertilizante 8-24-16 o similares. Repártelo y mézclalo con la tierra antes de abrir los surcos, nunca en contacto con la semilla.
Nada. Si el bancal viene de un cultivo de verano bien abonado (tomates, pimientos, calabazas), lo que queda en el suelo suele bastar. Muchas habas de huerto familiar se cultivan así con buenos resultados.
El pulgón negro y el abono
El pulgón negro es la plaga más típica de las habas. Aparece en primavera en las puntas de los tallos, justo cuando la planta florece. Y tiene una relación directa con el abonado: los brotes tiernos y cargados de nitrógeno son su alimento preferido. Una planta bien nutrida pero sin exceso de nitrógeno resiste mucho mejor.
Despuntar las plantas cuando se forman las primeras vainas, quitando los 5–10 cm superiores, elimina los focos de pulgón y concentra la energía en las vainas.
Habas como abono verde
Las habas no solo se abonan: también sirven de abono. Sembradas en otoño en un bancal que va a quedar libre y cortadas al inicio de la floración, aportan materia orgánica y el nitrógeno que han fijado. Se siegan, se trocean, se dejan secar unos días en superficie y se incorporan a los primeros centímetros del suelo 3–4 semanas antes de plantar el cultivo de verano.
Para este uso se siembran más densas que para cosechar, y la variedad importa poco: sirven las habas forrajeras de grano pequeño.
Señales de un abonado incorrecto
| Lo que ves | Causa probable |
|---|---|
| Plantas muy altas, tallos blandos, flores que caen | Exceso de nitrógeno |
| Puntas cubiertas de pulgón negro año tras año | Exceso de nitrógeno, entre otras causas |
| Hojas inferiores amarillas en invierno | Frío o encharcamiento, más que falta de abono |
| Plantas pequeñas, pálidas y sin nódulos en las raíces | Suelo muy frío, ácido o compactado |
| Manchas marrón chocolate en las hojas | Botritis por humedad, agravada por el exceso de nitrógeno |
Si tus habas amarillean, revisa primero el drenaje y el frío en habas con hojas amarillas antes de echar más abono.
Errores habituales
- Abonar con nitrógeno a la salida del invierno porque la planta «parece parada»: en invierno el haba crece despacio y es normal.
- Echar estiércol fresco en el surco.
- Cultivar habas en el mismo sitio cada año: se acumulan hongos de raíz y el jopo, una planta parásita que se agarra a sus raíces.
- Echar ceniza o cal en suelos que ya son calizos.
Preguntas frecuentes
¿Hay que abonar las habas en maceta?
En una maceta grande, de al menos 30 cm de fondo, basta con un sustrato con un 20–30 % de compost. Desde la floración, un abono líquido para tomates a media dosis cada 3–4 semanas ayuda a llenar las vainas.
¿La ceniza de madera es buena para las habas?
En suelos ácidos, sí: aporta potasio y calcio. Un puñado por metro cuadrado (unos 50–100 g) antes de sembrar es suficiente. En suelos calizos, mejor no.
¿Qué conviene plantar después de las habas?
Una hortaliza exigente en nitrógeno: tomates, calabacines, maíz o coles aprovechan lo que dejan las raíces.
Para la siembra, el despunte y la cosecha, consulta cómo cultivar habas.