Cómo cultivar guisantes: siembra, tutores y cosecha

Cómo cultivar guisantes: siembra, tutores y cosecha

Los guisantes se siembran directamente en el huerto, a 3–5 cm de profundidad, en otoño en las zonas de invierno suave y a finales de invierno en el interior frío. Crecen mejor entre 13 y 18 °C y florecen y cuajan mal por encima de 25 °C, así que la cosecha tiene que llegar antes del calor: a los 60–80 días en las siembras de primavera y a los 4–5 meses en las de otoño. No necesitan abono nitrogenado, pero las variedades altas sí piden tutores.

Ficha resumen del guisante

AspectoDato
FamiliaFabáceas o leguminosas (como las habas y las judías)
Ciclo60–80 días en siembras de primavera; 4–5 meses en las de otoño
ExposiciónSol; tolera semisombra ligera a finales de primavera
TemperaturaGermina desde 5 °C; crece mejor entre 13 y 18 °C; las plantas jóvenes aguantan unos -5 °C
Marco de siembra5–8 cm entre semillas; 50–60 cm entre líneas en enanos y 80–100 cm en los de enrame
SueloSuelto y bien drenado; pH de 6 a 7,5
AbonadoSin nitrógeno: lo fija del aire gracias a sus nódulos
RiegoModerado; más abundante en floración y llenado de vainas
CosechaDe diciembre a julio, según la zona

Tipos y variedades

Los guisantes se agrupan por el tipo de grano, la altura de la planta y si la vaina se come o no:

  • De grano liso: más resistentes al frío y a la humedad del suelo. Son los indicados para sembrar en otoño. ‘Petit Provençal’, enana y muy temprana, es un clásico.
  • De grano rugoso: más dulces, pero su semilla se pudre con más facilidad en suelo frío, así que se reservan para finales de invierno y primavera. ‘Kelvedon Wonder’ (enana y precoz) y ‘Lincoln’ (de porte medio y muy sabrosa) son buenas opciones.
  • De enrame: plantas de 1,5–2 m con cosecha más larga, como ‘Teléfono’, de vainas grandes.
  • Tirabeques: se come la vaina entera, plana y tierna. ‘Carouby de Maussane’ es un tirabeque de enrame con flores violetas muy decorativas.

En algunas zonas del norte se aprecia el llamado guisante lágrima, que no es una variedad concreta sino guisantes recogidos muy jóvenes, cuando el grano es diminuto y extraordinariamente tierno.

Cuándo sembrar guisantes

Zona (ejemplos)Siembra directaCosecha
Litoral mediterráneo (Barcelona, Valencia, Málaga)Octubre–febrero; mejor octubre–noviembreFebrero–mayo
Sureste semiárido (Alicante, Murcia)Octubre–eneroEnero–abril
Interior cálido del sur (Sevilla, Jaén)Octubre–diciembreFebrero–mayo
Meseta (Madrid, Albacete)Febrero–marzo; en las zonas más templadas, también octubre–noviembreMayo–junio
Meseta fría (Burgos, Segovia)Marzo–mediados de mayoJunio–julio
Valle del Ebro (Zaragoza, Huesca)Octubre–noviembre y febrero–marzoAbril–junio
Costa atlántica (Vizcaya, A Coruña)Octubre–noviembre y febrero–abrilMarzo–julio
Interior atlántico (Navarra, Lugo)Febrero–abrilMayo–julio
CanariasOctubre–eneroDiciembre–abril

En las siembras de otoño, la planta pasa el invierno pequeña y florece con el fresco de la primavera. Tienes el calendario detallado en cuándo plantar guisantes.

Cómo sembrar paso a paso

  1. Prepara el suelo sin abonos frescos. Basta con mullirlo y retirar piedras y raíces. Si en esa tierra nunca se han cultivado leguminosas, puedes usar un inoculante de Rhizobium, las bacterias que forman los nódulos.
  2. Remoja la semilla 6–12 horas si el suelo está seco; en suelo frío y húmedo, mejor siémbrala sin remojar.
  3. Abre surcos de 3–5 cm y coloca una semilla cada 5–8 cm. Una opción práctica es la línea doble: dos surcos separados 15–20 cm con el tutor en medio.
  4. Cubre, aprieta y riega solo si la tierra está seca. Con el suelo a 10–20 °C nacen en 7–15 días.
  5. Protege la siembra de pájaros y ratones, que desentierran las semillas y cortan las plántulas: una malla o unas ramas espinosas encima bastan las primeras semanas. Tienes más métodos en cómo ahuyentar pájaros del huerto.
  6. Escalona las siembras de primavera cada 2–3 semanas para alargar la cosecha.

Tutores

Los guisantes se agarran solos con sus zarcillos, pero necesitan algo a lo que agarrarse:

  • Variedades de enrame: malla de 1,5–2 m tendida entre estacas, cañas con varias líneas de cuerda o las clásicas ramas de poda clavadas a lo largo de la línea.
  • Variedades enanas: aunque se sostienen mejor, un soporte bajo de 50–60 cm evita que se tumben con el peso y que las vainas toquen el suelo.

Coloca el tutor al sembrar o cuando las plantas midan unos 10 cm, para no dañar las raíces, y guía los primeros zarcillos hacia él.

Suelo y abonado

El guisante vive en simbiosis con bacterias que fijan el nitrógeno del aire en los nódulos de sus raíces. Por eso no necesita abonado nitrogenado: el exceso de nitrógeno da plantas con mucha hoja y pocas vainas, y frena la formación de nódulos.

Le basta un suelo con el compost sobrante del cultivo anterior o, en suelos pobres, 1–2 kg/m² de compost maduro. Agradece el fósforo y el potasio para florecer y llenar las vainas. En suelos ácidos, por debajo de pH 6, los nódulos funcionan mal: encala con antelación.

Riego

El guisante es sensible tanto a la sequía como al exceso de agua:

  • Nascencia: no riegues en exceso; en suelo frío y encharcado la semilla se pudre.
  • Invierno: en las siembras de otoño, la lluvia suele bastar.
  • Floración y llenado de vainas: es el momento crítico. Mantén el suelo húmedo con riegos regulares y profundos; la falta de agua aquí da vainas vacías.

Riega al pie y por la mañana. Un acolchado en primavera mantiene el suelo fresco y alarga unos días la producción cuando empieza el calor.

Cuidados durante el cultivo

  • Escardas superficiales: las raíces del guisante son poco profundas.
  • Aporcado ligero cuando las plantas miden unos 15 cm, para sujetarlas.
  • Brotes comestibles: las puntas tiernas de las plantas se pueden comer salteadas o en ensalada; despuntar algunas plantas en primavera estimula la ramificación.
  • Protección de la flor: en las siembras de otoño, una manta térmica salva las flores si llega una helada tardía.

Plagas y enfermedades

ProblemaCómo reconocerloQué hacer
Pulgón verde del guisanteColonias en brotes y vainas jóvenesAgua a presión, jabón potásico; mariquitas
SitonaMuescas semicirculares en el borde de las hojasSuele ser tolerable; vigilar en plantas muy jóvenes
TripsVainas plateadas o deformadasTrampas azules, riego que evite el estrés
Polilla del guisanteOrugas dentro de las vainas comiendo los granosSiembras tempranas; rotación
Gorgojo del guisanteAgujeros redondos en el grano seco guardadoCongelar la semilla seca 48–72 horas antes de almacenarla
OídioPolvillo blanco en hojas y vainas a finales de primaveraSiembras tempranas, azufre, variedades resistentes
Mildiu y ascoquitosisManchas en hojas y vainas con tiempo húmedoRotación, semilla sana, buena ventilación
Podredumbre de semilla y raízFallos de nascencia, plantas amarillasEvitar el encharcamiento

Con cualquier tratamiento, lee la etiqueta y respeta el plazo de seguridad. El jopo, una planta parásita sin clorofila que se fija a las raíces, afecta a guisantes y habas en algunas zonas: si aparece, arráncalo antes de que eche semilla y alarga la rotación.

Cosecha y conservación

Guisantes de desgranar: recógelos cuando la vaina esté llena, de color verde brillante, y los granos formados pero tiernos. Abre una vaina de prueba: si las vainas empiezan a amarillear o arrugarse, el grano ya se ha vuelto harinoso. Sujeta la planta con una mano y arranca la vaina con la otra para no desgajarla. Pasa cada 2–3 días: cuanto más cosechas, más tiempo sigue produciendo la planta.

Tirabeques: cuando la vaina es plana y el grano apenas se marca. Para semilla: deja secar las vainas en la planta.

Tienes las señales explicadas en cuándo cosechar guisantes.

  • Frescos: el azúcar del grano se transforma en almidón en pocas horas, así que guárdalos en la nevera enseguida y consúmelos en 2–3 días.
  • Congelados: desgranados y escaldados 1–2 minutos, se conservan meses.

Al terminar, corta las plantas a ras de suelo y deja las raíces en la tierra. La mayor parte del nitrógeno fijado se va al grano, pero las raíces y sus nódulos aportan algo al suelo y mejoran su estructura.

Asociaciones y rotación

Combinan bien con zanahorias, rábanos, nabos, lechugas y espinacas. Tradicionalmente se desaconseja sembrarlos junto a ajos, cebollas y puerros.

En la rotación, no repitas leguminosas (guisantes, habas, judías, lentejas) en la misma parcela durante 3–4 años, para no acumular jopo ni enfermedades del suelo. Después de los guisantes encajan muy bien cultivos exigentes, como coles, calabacines o tomates. Su manejo es parecido al de las habas, que se siembran en las mismas fechas: lo tienes en cómo cultivar habas.

Guisantes en maceta

Las variedades enanas se cultivan bien en jardineras de al menos 20–25 cm de profundidad, con 5 cm entre semillas y un pequeño soporte. En balcón, los tirabeques son los más rentables: se aprovecha toda la vaina.

Preguntas frecuentes

¿Por qué mis guisantes florecen pero no dan vainas?

Las causas más comunes son el calor por encima de 25 °C durante la floración, la sequía en ese momento, una helada sobre las flores o el exceso de nitrógeno. Adelanta la siembra para que florezcan con el fresco de la primavera.

¿Por qué no nacen los guisantes?

Normalmente por un suelo frío y encharcado que pudre la semilla, sobre todo en variedades de grano rugoso, o porque pájaros y ratones se la han comido. También falla si se entierra a más de 5–6 cm.

¿Se pueden sembrar guisantes en verano?

En la mayor parte de España, no: el calor impide que cuajen. Solo en zonas de montaña o en la costa cantábrica se pueden alargar las siembras hasta principios de verano.

¿Por qué se ponen blancas las hojas de mis guisantes?

Casi siempre es oídio, que aparece al final de la primavera, con días cálidos y noches húmedas. Si la cosecha ya está avanzada, no merece la pena tratar: recoge lo que quede y retira las plantas.