Cómo eliminar el pulgón verde de los guisantes

Cómo eliminar el pulgón verde de los guisantes

El pulgón verde de los guisantes se combate sobre todo con el calendario: las siembras de otoño o de finales del invierno florecen antes de que la plaga alcance su máximo en primavera. Si aparece, sacude o lava las puntas, despunta las plantas que ya han llegado al final del tutor y trata las colonias con jabón potásico al 1–2 % cada 5–7 días, al atardecer. Mariquitas y sírfidos suelen encargarse del resto.

Cómo reconocer el pulgón del guisante

La especie propia del guisante es Acyrthosiphon pisum, uno de los pulgones más grandes del huerto:

  • Tamaño y forma: 3–4 mm, cuerpo alargado, patas y antenas muy largas y dos tubitos traseros finos y largos.
  • Color: verde claro, aunque hay formas rosadas.
  • Comportamiento: cuando se le molesta, se deja caer al suelo. Si sacudes una planta, verás caer los pulgones.
  • Dónde: en las puntas de crecimiento, en las estípulas, en los racimos florales y sobre las vainas jóvenes.

También pueden aparecer el pulgón negro de las habas y otros pulgones polífagos, pero en menor número.

Cuándo aparece

El pulgón del guisante alcanza su máximo en primavera, normalmente entre abril y mayo en el interior y algo antes en el litoral, coincidiendo con la floración y el engorde de las vainas. Las siembras tardías, que florecen ya entrada la primavera, son las que más sufren. Con el calor de principios de verano las poblaciones caen, pero para entonces la cosecha suele haber terminado.

Qué daños causa

  • Puntas frenadas y hojas jóvenes deformadas.
  • Flores que abortan y vainas que no llegan a llenarse, con menos granos.
  • Virus: transmite el virus del mosaico enación del guisante, que provoca moteados, deformaciones y pequeñas excrecencias en el envés de las hojas y en las vainas, además de otros virus de las leguminosas. Las plantas afectadas producen muy poco.
  • Melaza sobre las vainas, que se lava sin problema.

¿Cuánto pulgón es demasiado?

Unos pocos pulgones dispersos por las puntas no justifican ningún tratamiento, sobre todo si ya hay mariquitas o sírfidos en la planta. Conviene actuar cuando las colonias cubren las puntas de muchas plantas a la vez, cuando los racimos florales están ocupados antes de cuajar o cuando ves plantas con hojas moteadas y deformes, señal de virus. Estas últimas conviene arrancarlas cuanto antes para que no sirvan de fuente de contagio.

Prevención

  • Siembra en la época adecuada. En las zonas de inviernos suaves, siembra en otoño; en las frías, en cuanto pase lo peor del invierno. Los detalles por zona están en cuándo plantar guisantes.
  • Evita las siembras tardías de finales de primavera, salvo en zonas frescas de montaña o del norte.
  • No abuses del nitrógeno: el guisante fija el suyo propio gracias a las bacterias de sus raíces, y el exceso solo produce hoja tierna.
  • Entutora bien: una planta guiada y aireada se revisa y se trata mucho mejor que una mata enredada en el suelo.
  • Respeta la fauna útil: mariquitas y sírfidos suelen llegar a los guisantes casi a la vez que el pulgón.

Tratamientos, de menos a más intensivos

1. Sacudir y recoger

Aprovecha su costumbre de dejarse caer: coloca una bandeja con agua jabonosa bajo las puntas y sacude los tallos. Repite cada dos o tres días.

2. Despuntar

Cuando las plantas alcancen el final del tutor y tengan varios pisos de flores, corta los últimos 5–10 cm de cada tallo. Eliminas la zona donde se concentran las colonias y la planta dedica su energía a llenar las vainas.

3. Agua a presión

Un chorro firme por la mañana sobre las puntas arrastra muchos pulgones. Evita mojar al atardecer: el oídio y otros hongos aprovechan la humedad nocturna.

4. Jabón potásico

  • Dosis: 1–2 % (10–20 ml por litro).
  • Aplicación: al atardecer, mojando bien puntas, flores y vainas.
  • Frecuencia: dos o tres aplicaciones cada 5–7 días.
  • Cosecha: los guisantes se recogen a menudo; recolecta antes de cada tratamiento y respeta el plazo de seguridad de la etiqueta.

5. Azadiractina y piretrinas

Para focos que no ceden hay productos de azadiractina y de piretrinas naturales autorizados en leguminosas. Las piretrinas matan también mariquitas y abejas: úsalas solo en casos graves y fuera de las horas de vuelo.

Cuándo y cómo aplicar

  • Revisa las puntas desde que aparecen los primeros botones florales.
  • Si encuentras larvas de mariquita o de sírfido, o pulgones convertidos en momias doradas, retrasa el tratamiento unos días.
  • Trata sin viento y con temperaturas por debajo de 25 °C.

Para el resto de cuidados, desde el entutorado hasta la cosecha, consulta cómo cultivar guisantes.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el pulgón ataca más a los guisantes de primavera?

Porque florecen justo cuando las poblaciones de pulgón están en su máximo. Las siembras de otoño o de pleno invierno llegan antes a la floración, con plantas más fuertes.

¿Las puntas que corto se pueden comer?

Sí, los brotes tiernos de guisante se comen en ensalada o salteados. Lávalos bien y descarta los que tengan muchas colonias.

¿Los tirabeques se tratan igual?

Sí. Tirabeques y guisantes de vaina comestible tienen el mismo pulgón y se manejan igual. La diferencia es que se come la vaina entera, así que conviene recolectar antes de tratar y lavar muy bien las vainas.

¿Las hojas amarillas de la base son por el pulgón?

No necesariamente. El amarilleo de las hojas bajas suele deberse a la edad, al exceso de agua o a hongos de raíz. Tienes las causas en hojas amarillas en guisantes.