Olivo con hojas marrones: causas y cómo salvarlo

Olivo con hojas marrones: causas y cómo salvarlo

Las hojas marrones en un olivo se deben sobre todo a la sequía o el calor extremo, a las heladas fuertes, al exceso de agua en las raíces, a las sales o a enfermedades como el repilo y la verticilosis. La pista está en cómo se reparte el daño: si se secan ramas sueltas de golpe, piensa en verticilosis o en un barrenador; si son puntas quemadas por todo el árbol, en agua o sales; si son manchas redondas, en repilo.

El olivo aguanta mucho, así que cuando se pone marrón suele haber una causa clara. Mira primero la distribución del daño y después la hoja de cerca.

Diagnóstico rápido

Lo que vesCausa probable
Ramas o brotes enteros secos, con las hojas marrones pegadas, entre zonas sanasVerticilosis, barrenillo o tuberculosis
Puntas y bordes de las hojas quemados en todo el árbolSequía, calor, sales o exceso de abono
Manchas redondas oscuras con halo amarillo en el haz, y caída de hojasRepilo
Envés de color gris plomizo, hojas que amarillean y caenEmplomado
Hojas pardas y secas en la cara más expuesta tras una ola de fríoDaño por helada
Hojas que amarillean y pasan a marrón desde el interior de la copa, suelo encharcadoAsfixia o podredumbre de raíz
Olivo en maceta o recién plantado con hojas secas que se desprendenTrasplante, maceta pequeña o riego irregular
Hojas cubiertas de hollín negro que se quita con el dedoNegrilla por cochinilla, no hojas marrones

Causas y soluciones

1. Sequía y golpe de calor

Un olivo adulto plantado en el campo soporta veranos muy secos, pero los jóvenes, los recién trasplantados y los de maceta no. Con olas de calor de más de 40 °C y sin agua, las puntas y los bordes de las hojas se secan y el árbol se desprende de parte del follaje para ahorrar agua.

Solución: riega en profundidad, sin encharcar, y mantén un riego regular los dos primeros veranos tras la plantación. En maceta, comprueba que el cepellón no se haya despegado de las paredes, porque entonces el agua escurre sin mojarlo. Tienes las pautas en cada cuánto regar el olivo.

2. Exceso de agua y raíces asfixiadas

El olivo no tolera el encharcamiento. En suelos arcillosos, en hoyos de plantación que retienen agua o en macetas sin drenaje, las raíces se pudren, a menudo con ayuda de hongos como Phytophthora. Las hojas amarillean, pasan a marrón y caen, empezando por el interior de la copa.

Solución: deja de regar hasta que la tierra se seque en profundidad. En el suelo, abre una zanja de drenaje o, si replantas, hazlo sobre un caballón elevado. En maceta, trasplanta a un sustrato con buena proporción de arena o grava y agujeros libres.

3. Verticilosis

Es la enfermedad más grave del olivar en España. La causa Verticillium dahliae, un hongo del suelo que tapona los vasos. Se manifiesta de dos formas: una brusca, con ramas que se secan en pocos días en primavera y conservan las hojas marrones pegadas, y otra lenta, con flores secas y caída de hojas en ramas sueltas.

Solución: no tiene cura. Poda las ramas secas por debajo del daño, desinfectando la herramienta entre cortes, y retira los restos; no los tritures sobre el suelo del olivar. Evita los riegos abundantes y el exceso de nitrógeno, y no plantes olivos donde antes hubo algodón, tomate, patata, berenjena o melón. Algunos árboles se recuperan con los años; los que se secan enteros hay que arrancarlos.

4. Repilo y emplomado

El repilo (Venturia oleaginea), también llamado «ojo de gallo», forma manchas redondas en el haz, oscuras y con un halo amarillento. Las hojas afectadas caen, y un ataque fuerte deja ramas desnudas. El emplomado tiñe el envés de gris plomizo y también provoca caída. Ambos aparecen con otoños y primaveras lluviosos y templados, y en olivos de copa densa.

Solución: poda para airear la copa y aplica un fungicida cúprico autorizado a inicios del otoño, antes de las lluvias, y de nuevo a finales de invierno si la primavera viene húmeda. Lee la etiqueta y respeta el plazo de seguridad si vas a recoger aceituna. Aprende a distinguir cada mancha en manchas en hojas de olivo.

5. Heladas

Las heladas intensas, a partir de unos −7 °C, queman hojas y ramillas; los olivos jóvenes y los de maceta sufren antes. El daño se ve días o semanas después: hojas pardas en la cara más expuesta, corteza agrietada y brotes secos.

Solución: no podes justo después de la helada. Espera a que brote en primavera y corta entonces solo lo que esté seco. En zonas frías, protege los ejemplares jóvenes con manta térmica en las olas de frío y elige variedades más rústicas, como ‘Cornicabra’ o ‘Arbequina’.

6. Sales y exceso de abono

El agua salobre, el riego con agua muy dura en maceta o el abono mineral echado de golpe junto al tronco queman las puntas de las hojas: la parte seca avanza desde la punta y está bien delimitada del resto.

Solución: riega abundantemente una o dos veces para lavar las sales, reparte el abono en varias dosis pequeñas y no lo pongas pegado al tronco.

7. Barrenillo y tuberculosis

  • Barrenillo: pequeños escarabajos que perforan las ramillas y las secan; verás orificios diminutos en la base de los brotes muertos. Tienes cómo controlarlo en cómo eliminar el barrenillo del olivo.
  • Tuberculosis: bultos rugosos en las ramas, por encima de los cuales la rama se seca. Poda las ramas con tumores en tiempo seco y desinfecta la herramienta.

Un aviso sobre Xylella fastidiosa

En zonas con focos declarados de esta bacteria, como las Islas Baleares, una seca de puntas y ramas sin explicación clara debe comunicarse al servicio de sanidad vegetal de tu comunidad. No muevas plantas ni restos vegetales desde esas zonas.

Prevención

  • Planta en suelo que drene bien y a pleno sol.
  • Riega poco y profundo; nada de riegos cortos y frecuentes.
  • Poda cada uno o dos años para que la copa respire.
  • No abuses del nitrógeno.
  • Desinfecta las herramientas de poda, sobre todo si algún árbol tiene verticilosis.

Cuándo el olivo no tiene arreglo

El olivo rebrota con mucha facilidad desde el tronco y la base, así que rara vez está perdido aunque haya perdido toda la hoja por frío o sequía. Rasca con la uña la corteza de las ramas: si debajo está verde, siguen vivas. Solo cuando el tronco está seco por dentro, o la verticilosis ha secado más de la mitad de la copa varios años seguidos, conviene arrancarlo y no replantar olivo en ese hoyo.

Preguntas frecuentes

¿Por qué mi olivo de maceta tiene hojas marrones en invierno?

Suele ser por frío en la maceta, donde las raíces están poco protegidas, o por regar con la misma frecuencia que en verano. Riega solo cuando el sustrato esté seco en profundidad y, si hiela fuerte, arrima la maceta a una pared orientada al sur.

¿Debo quitar las hojas marrones?

No hace falta quitarlas una a una: caerán solas. Sí conviene cortar las ramillas secas enteras, sobre todo si sospechas verticilosis o barrenillo.

¿Un olivo con hojas marrones puede dar aceitunas?

Si el daño es parcial, sí, aunque la cosecha será menor. Tras una pérdida fuerte de hojas, el árbol dedica la energía a rebrotar y es normal que no produzca hasta la temporada siguiente. Para devolverlo a buen estado, repasa cómo cultivar olivos.