Cada cuánto regar patatas: de la plantación a la cosecha

Cada cuánto regar patatas: de la plantación a la cosecha

La patata pide poca agua al principio y mucha en la mitad de su ciclo. Tras plantar, no se riega hasta que nacen las matas, salvo que la tierra esté seca. Desde que empiezan a formarse los tubérculos, hacia la aparición de los botones florales, necesita un riego cada 4–7 días, que en pleno engorde y en clima seco suma del orden de 25–35 litros por m² a la semana. Unas 2–3 semanas antes de la cosecha se deja de regar para que la piel se endurezca.

Riego de la patata por fases

FaseDuración aproximadaRiegoPor qué
De la plantación a la nascencia2–4 semanasSolo si la tierra está secaEl exceso pudre el tubérculo de siembra
Crecimiento de las matas3–5 semanasCada 7–10 días, moderadoRaíces profundas y matas fuertes
Inicio de la tuberización2–3 semanasCada 4–7 días, sin dejar secarDecide el número de patatas
Engorde de los tubérculos4–6 semanasCada 3–7 días, el máximo de aguaDecide el tamaño
MaduraciónÚltimas 2–3 semanasReducir y cortarPiel firme y mejor conservación

No todas las variedades florecen, así que la floración es solo una pista. Para saber si han empezado los tubérculos, escarba con cuidado al pie de una mata: si ves pequeños engrosamientos en los extremos de los estolones, ha llegado el momento de no dejar secar la tierra.

Plantar con tempero y no regar de más al principio

Lo ideal es plantar con la tierra en tempero: húmeda, pero que se desmenuza en la mano sin pegarse. Si está seca, riega uno o dos días antes de plantar, en lugar de hacerlo justo después sobre los tubérculos recién enterrados.

Hasta que asoman los brotes, la patata vive de las reservas del tubérculo y apenas necesita agua. Un suelo frío y empapado en esas semanas pudre la semilla y retrasa la nascencia, sobre todo en las plantaciones de finales de invierno.

Las semanas críticas: tuberización y engorde

El número de patatas que forma cada mata se decide en las dos o tres semanas en que se inician los tubérculos, y su tamaño, durante el engorde. Una sequía en esas fases tiene consecuencias directas:

  • Menos patatas por mata si falta agua al iniciarse la tuberización.
  • Más sarna común, las costras ásperas y corchosas de la piel. La bacteria que la causa ataca sobre todo cuando el suelo está seco mientras se forman los tubérculos, así que mantener la tierra húmeda en esas semanas es una de las mejores formas de prevenirla.
  • Patatas deformes, con bultos, rajadas o huecas por dentro cuando a una sequía le sigue un riego abundante y el tubérculo reanuda el crecimiento de golpe.

Cuánta agua darle y cómo

En un suelo franco y en clima seco, cada riego debe mojar los primeros 30–40 cm, donde se concentran casi todas las raíces de la patata. Eso suele suponer 15–25 l/m² por riego.

  • Por surcos: el método tradicional. El agua corre entre los caballones sin tocar las matas. Riega antes de que el suelo se agriete y no dejes que el agua cubra el caballón.
  • Goteo: una cinta por fila sobre el caballón, con riegos más cortos y frecuentes, cada 2–3 días en verano.
  • Aspersión: funciona, pero moja las hojas. Si la usas, riega temprano para que se sequen pronto; el follaje mojado al atardecer favorece el mildiu.

Cuándo dejar de regar

Cuando las matas empiezan a amarillear y secarse por sí solas, los tubérculos han terminado de engordar. Reduce el riego y córtalo del todo 2–3 semanas antes de arrancar: la piel se endurece, las patatas se pelan menos al cosecharlas y se conservan mejor.

Las patatas nuevas, que se cosechan antes de que la mata se seque, son la excepción: tienen la piel fina y se consumen enseguida. Las señales para cada caso están en cuándo cosechar patatas.

Diferencias por zona y época

  • Patata temprana del sur y del litoral (plantada en invierno, cosechada en primavera): las lluvias cubren buena parte del ciclo, pero en marzo y abril, durante el engorde, suele hacer falta regar cada 5–7 días.
  • Meseta y montaña (plantación en abril o mayo, cosecha a finales de verano): el engorde coincide con julio y agosto. Es el caso que más agua necesita, con riegos cada 3–5 días en suelos ligeros.
  • Galicia y cornisa cantábrica: a menudo basta con la lluvia, y solo hay que regar en las semanas secas del verano. Con tanta humedad, el mildiu es el riesgo principal: evita la aspersión.
  • Canarias: las plantaciones de invierno se riegan poco; las de verano, con regularidad.

Señales de un riego incorrecto

  • Hojas bajas amarillas y suelo siempre mojado: exceso de agua o mal drenaje. Si el amarilleo aparece antes de tiempo, consulta patatas con hojas amarillas.
  • Matas lacias por la mañana y tierra agrietada: falta de agua.
  • Tubérculos podridos o con manchas húmedas al cosechar: exceso de agua al final del ciclo.

Errores habituales

  • Regar justo después de plantar sobre una tierra que ya estaba húmeda.
  • Dejar secar el suelo hasta que se agrieta y luego inundar el surco.
  • Regar por aspersión al atardecer.
  • Seguir regando con la mata ya seca: las patatas se pudren o se conservan mal.
  • No aporcar: con los tubérculos al descubierto y el suelo seco, se ponen verdes y la polilla los ataca más.

Preguntas frecuentes

¿Hay que regar las patatas todos los días?

No. Salvo con goteo en suelos muy arenosos y en pleno verano, es mejor regar a fondo cada pocos días que un poco cada día.

¿Cuánta agua necesita una mata de patata en total?

En clima seco, un cultivo de media estación necesita a lo largo del ciclo del orden de 400–500 litros por m², sumando lluvia y riego. Con el marco habitual, cada mata ocupa unos 0,25 m², así que consume en torno a 100–125 litros en toda su vida.

¿Cada cuánto se riegan las patatas en saco o en maceta?

En sacos de 30–40 litros el sustrato se seca rápido: en verano, riega cada 2–3 días, y a diario en olas de calor, hasta que el agua salga por abajo. Igual que en tierra, reduce el riego cuando las matas empiecen a secarse.

Para elegir variedad, aporcar y prevenir plagas, consulta cómo cultivar patatas.