Compost para patatas: cuánto echar y cómo evitar la sarna

Compost para patatas: cuánto echar y cómo evitar la sarna

Para patatas bastan 2–3 kg/m² de compost bien maduro, mezclado con los primeros 15–20 cm de tierra entre dos y cuatro semanas antes de plantar. La patata responde muy bien a la materia orgánica, pero el compost a medio hacer, igual que el estiércol fresco o la ceniza, favorece la sarna común, esas costras corchosas que estropean la piel de los tubérculos.

Bien usado, el compost hace por la patata algo más que alimentarla: le da una tierra suelta donde los tubérculos crecen regulares y una humedad más estable, que evita muchas deformaciones.

Qué necesita la patata y qué cubre el compost

La patata tiene un ciclo de 90 a 130 días, según la variedad y la época, y en ese tiempo forma mucha masa de tubérculos. Sus necesidades se resumen así:

  • Potasio en abundancia: interviene en el llenado de almidón, la calidad de la piel y la conservación.
  • Nitrógeno moderado: el justo para formar una mata sana. Si sobra, la planta echa hojas y retrasa la tuberización, y los tubérculos se conservan peor.
  • Fósforo para el arranque y la formación de raíces.
  • Suelo suelto y aireado, sin terrones ni piedras que deformen los tubérculos.

El compost maduro aporta nitrógeno lento y una parte del potasio, pero sobre todo mejora la estructura del suelo y su capacidad de retener agua. Esa regularidad en la humedad reduce los tubérculos rajados, huecos o con segundas crecidas.

Tres formas de aplicarlo

En toda la parcela

Es la forma más sencilla. Extiende 2–3 kg/m² de compost y mézclalo con la tierra con la azada o el motocultor, a unos 15–20 cm, dos a cuatro semanas antes de plantar. En suelos muy arenosos o agotados puedes subir a 4 kg/m²; en tierras ya ricas, con 1–2 kg/m² es suficiente.

En el surco de plantación

Si tienes poco compost, concéntralo donde van las patatas. Abre el surco, echa 1–1,5 kg de compost por metro lineal, cúbrelo con 3–5 cm de tierra y coloca encima la patata de siembra. Esa capa de tierra evita el contacto directo del tubérculo con el compost, que en suelos húmedos podría favorecer pudriciones.

En el aporcado

Al aporcar, mezcla la tierra que arrimas a la planta con un poco de compost, en proporción de una parte de compost por tres de tierra. El caballón queda más suelto y esponjoso, los tubérculos se forman con más facilidad y la tierra retiene mejor la humedad.

Cuándo echar el compost según la época de plantación

Tipo de cultivoPlantación habitualCompost
Patata temprana en la costaEnero-febreroDiciembre-enero
Media estación en el interiorMarzo-abrilFebrero-marzo
Tardía en zonas frescas y de montañaMayo-junioAbril-mayo
Siembra de otoño en zonas sin heladasAgosto-septiembreJulio-agosto

Las fechas de plantación de cada zona se detallan en cuándo plantar patatas.

Compost y sarna común

La sarna común la causa una bacteria del suelo que se ve favorecida por tres condiciones: pH alto (por encima de 7), suelo seco durante la formación de los tubérculos y materia orgánica fresca. Un compost bien maduro no suele dar problemas, pero hay que tener en cuenta que:

  • Muchos compost tienen un pH ligeramente básico. En suelos calizos, no te pases de dosis.
  • El compost inmaduro, con restos aún reconocibles, se comporta como materia orgánica fresca.
  • La ceniza de madera y la cal suben el pH y son de lo peor que puedes echar antes de las patatas.
  • El riego regular durante las semanas en que se forman los tubérculos, que suele coincidir con la aparición de los botones florales, es la mejor prevención.

Completar el potasio

En suelos pobres, el compost se queda corto de potasio para una buena cosecha. Una opción compatible con el cultivo ecológico es el sulfato potásico de origen natural, en dosis moderadas de unos 20–40 g/m² mezclados con el compost antes de plantar. Si prefieres solo materia orgánica, el estiércol para patatas bien hecho es algo más rico en potasio que muchos compost caseros.

Errores habituales

  • Compost a medio hacer o recién salido de la compostera: sarna y tubérculos de siembra podridos.
  • Dosis excesivas, por encima de 5 kg/m²: mucha mata, más riesgo de mildiu y patatas que se conservan mal.
  • Compostar pieles y patatas enfermas en una compostera casera que no se calienta lo suficiente: pueden transmitir mildiu y sarna, y además brotan en el huerto.
  • Mezclar ceniza con el compost antes de plantar.

Si las hojas amarillean a mitad de cultivo, puede ser falta de nitrógeno, exceso de agua o una enfermedad; en por qué las patatas tienen hojas amarillas se explica cómo distinguirlo. Para el resto del cultivo, consulta cómo cultivar patatas.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden cultivar patatas en sacos solo con compost?

No es recomendable usar compost puro: retiene demasiada agua, es muy rico y los tubérculos pueden pudrirse. Mezcla una parte de compost con dos de tierra de huerto o sustrato, y añade más mezcla a medida que la planta crece, como si aporcaras.

¿Puedo echar compost por encima después de plantar?

Sí, como acolchado fino una vez que las plantas han nacido, o mezclado en el aporcado. Lo que no conviene es poner una capa gruesa sobre las patatas recién plantadas en suelo frío: retrasa la nascencia.

¿Compost o estiércol para patatas?

Los dos funcionan si están maduros. El compost es más seguro frente a la sarna y se puede echar más cerca de la plantación; el estiércol aporta algo más de nitrógeno y potasio, y conviene echarlo con más antelación.